Antes de llegar a Machu Picchu o después de haberlo visitado, hay un museo en el centro de Cusco que completa la experiencia de forma que ningún otro espacio en la región puede hacer. La Casa Concha alberga la colección de piezas arqueológicas repatriadas desde la Universidad de Yale, los objetos que Hiram Bingham extrajo del sitio en sus expediciones de 1912 y 1915 y que permanecieron en Estados Unidos durante casi un siglo. Ver esas piezas en Cusco, en un palacio inca del siglo XV a menos de dos cuadras de la Plaza de Armas, es una experiencia que cierra el círculo histórico de Machu Picchu de una forma que el sitio arqueológico por sí solo no puede hacer.
Contents
- El edificio: un palacio inca en el corazón de Cusco
- La historia de las piezas: de Yale a Cusco
- Qué se puede ver en la Casa Concha
- Horarios y precios
- Por qué visitar la Casa Concha antes que Machu Picchu
- Por qué visitar la Casa Concha después de Machu Picchu
- La Casa Concha y el barrio de San Blas
- Peru Sites incluye la Casa Concha en tus días de Cusco
El edificio: un palacio inca en el corazón de Cusco
La Casa Concha no es un museo construido para ser museo. Es un palacio inca del siglo XV que los españoles utilizaron durante la colonia y que con el tiempo pasó a distintos propietarios hasta convertirse en sede universitaria. La Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, la UNSAAC, lo restauró y lo convirtió en el espacio que hoy alberga la colección de Machu Picchu.
El edificio mismo es parte de la experiencia. Tiene muros de piedra inca de varios metros de altura, patios interiores con proporciones características del urbanismo cusqueño y una arquitectura que combina los cimientos prehispánicos con los añadidos coloniales de una forma que en Cusco es habitual pero que en este caso resulta especialmente evocadora dado el contenido que alberga. Caminar por sus patios antes de entrar a las salas pone al visitante en el estado de ánimo correcto para lo que va a ver adentro.

La historia de las piezas: de Yale a Cusco
Para entender la importancia de lo que se exhibe en la Casa Concha hay que conocer la historia de cómo llegó allí. Cuando Bingham realizó sus expediciones en 1912 y 1915 extrajo del sitio miles de objetos: huesos humanos, cerámica, herramientas de bronce, joyas, textiles y material óseo de distintos sectores de la ciudadela. Todo ese material fue enviado a los Estados Unidos bajo un acuerdo con el gobierno peruano de la época que estaba redactado de forma ambigua sobre las condiciones del préstamo.
Durante décadas el gobierno peruano reclamó la devolución de esas piezas argumentando que el acuerdo original era un préstamo temporal para estudio y no una cesión permanente. Yale respondió con distintas interpretaciones del mismo documento y el material permaneció en los almacenes del Peabody Museum sin ser devuelto ni exhibido de forma accesible al público.
La resolución llegó entre 2010 y 2012 después de años de negociaciones que involucraron a los gobiernos de Perú y Estados Unidos, a la Universidad de Yale y al Ministerio de Cultura del Perú. El acuerdo estableció la devolución gradual del material arqueológico en su totalidad. Las piezas llegaron a Cusco en varias remesas y el Ministerio de Cultura las distribuyó entre el Museo de Sitio en el kilómetro 112, el Museo Inka de Cusco y la Casa Concha, que recibió la parte más significativa de la colección repatriada.
Qué se puede ver en la Casa Concha
La colección exhibida en la Casa Concha está organizada en salas temáticas que cubren distintos aspectos del sitio arqueológico y de la civilización inca que lo construyó.
La cerámica es el conjunto más numeroso de la colección. Las piezas incluyen aríbalos, los grandes recipientes de almacenamiento con base cónica característica del arte inca, cuencos ceremoniales, platos y vasos de distintos tamaños y funciones. La decoración geométrica en blanco, negro y rojo sobre fondo crema es la más característica del estilo imperial cusqueño y permite identificar las piezas como producción de los talleres incas que abastecían al Estado en lugar de producción local de las comunidades periféricas.
Las herramientas y objetos de bronce incluyen topos, que son los alfileres que las mujeres incas usaban para sujetar sus mantos, tumis o cuchillos ceremoniales, agujas, pinzas y distintos implementos de uso cotidiano y ritual. El bronce era un material de alto valor en la economía inca y la presencia de objetos de bronce en cantidad en el sitio es consistente con el carácter de élite que tenía Machu Picchu.
Los objetos rituales incluyen figurinas pequeñas de metal y piedra, algunos de los llamados conopas que eran representaciones de animales usadas en rituales agrícolas, y material asociado con prácticas funerarias. Las evidencias de los entierros encontrados en el sitio son parte importante de la colección porque permiten inferir el perfil demográfico de quienes habitaron Machu Picchu, incluyendo el dato sobre la proporción de mujeres en la población del sitio que fue interpretada de distintas formas por los investigadores.
El material óseo está tratado con el rigor académico apropiado para restos humanos y su exhibición está contextualizada dentro del marco de lo que aporta al conocimiento del sitio más que como objeto de curiosidad.
Hay también una sección dedicada a las fotografías originales de Bingham tomadas durante las expediciones de 1911, 1912 y 1915. Esas fotografías en blanco y negro muestran el sitio cubierto de vegetación tal como fue encontrado, el proceso de limpieza y documentación de los recintos y los propios participantes de las expediciones en el terreno. Verlas en el contexto de un museo en Cusco que exhibe las piezas que Bingham llevó consigo tiene una densidad histórica particular.

Horarios y precios
La Casa Concha está ubicada en la calle Santa Catalina Ancha 320, a dos cuadras de la Plaza de Armas de Cusco. Abre de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde. Los domingos el horario es reducido. Conviene verificar el horario actualizado al momento de la visita porque puede variar en épocas de fiestas locales.
La entrada tiene un costo accesible para turistas extranjeros y hay descuentos para estudiantes con carné universitario válido. La visita completa al museo y a los patios del edificio toma entre una hora y hora y media dependiendo del ritmo con que se recorra cada sala.
Por qué visitar la Casa Concha antes que Machu Picchu
Para quienes pasan uno o más días en Cusco antes de viajar a Aguas Calientes, la Casa Concha es la visita más útil que pueden hacer como preparación para el sitio arqueológico. Ver los objetos que se encontraron en Machu Picchu, entender el perfil de las personas que los usaron y conocer la historia de cómo esas piezas llegaron a Yale y regresaron al Perú después de un siglo crea un contexto que transforma la visita posterior a la ciudadela.
Muchos viajeros llegan a Machu Picchu con la imagen del sitio vacío que proyectan las fotografías y el relato del descubrimiento. La Casa Concha añade las personas: los alfareros que produjeron esa cerámica, las mujeres que usaban esos topos de bronce, los sacerdotes que manejaban los objetos rituales y los trabajadores de la mita que construyeron los muros con esas herramientas. Esa dimensión humana no se ve en los muros de piedra del sitio y sí se ve en los objetos del museo.
Por qué visitar la Casa Concha después de Machu Picchu
La visita posterior al sitio tiene su propio valor y es diferente a la previa. Quien ya ha recorrido la ciudadela y ha visto en qué contexto arquitectónico y espacial aparecieron esas piezas puede mirar la cerámica o las herramientas con una comprensión del lugar específico de donde provienen que enriquece la experiencia de otra forma.
Las fotografías de Bingham son especialmente impactantes para quien ya estuvo en el sitio: ver el mirador de la Casa del Guardián cubierto de vegetación densa en 1912 y compararlo mentalmente con el espacio abierto que se visitó días antes produce una sensación de escala temporal difícil de obtener de otra forma.
La Casa Concha y el barrio de San Blas
La ubicación de la Casa Concha en el centro histórico de Cusco la convierte en un complemento natural de una mañana o tarde de exploración a pie por el barrio de San Blas y las calles coloniales del centro. El barrio de San Blas está a cinco minutos caminando y tiene talleres de artesanía, restaurantes pequeños y la perspectiva más fotogénica de los tejados del centro histórico sobre los cerros andinos. Combinar la visita al museo con un recorrido por ese barrio es una de las formas más placenteras de pasar medio día en Cusco sin necesidad de contratar ningún tour.
Peru Sites incluye la Casa Concha en tus días de Cusco
En Peru Sites sugerimos la visita a la Casa Concha como parte de los itinerarios de los días de aclimatación en Cusco antes de viajar a Machu Picchu. Es uno de los espacios que más aporta a la comprensión del sitio y uno de los que más se aprovecha cuando el viajero llega con algo de contexto histórico previo. Si quieres incluirlo en tu itinerario junto con la visita al sitio arqueológico, el Camino Inca u otras actividades de la región, escríbenos con tus fechas y armamos el plan completo.

