Trekking cañon de Colca

Trekking en el Cañón del Colca: rutas y dificultad

Recorrer el Cañón del Colca en bus desde Chivay hasta la Cruz del Cóndor y volver a Arequipa el mismo día es ver el cañón. Bajar al fondo es otra cosa. El momento en que el sendero deja la carretera asfaltada en el Mirador de San Miguel y empieza a descender por la ladera de tierra suelta hacia el río marca el paso de turista a caminante, y ese paso cambia completamente la relación con el lugar. Los andenes prehispánicos que desde el borde del cañón parecen líneas horizontales decorativas a esa escala resultan ser muros de piedra de más de dos metros de altura con campos de quinua y maíz detrás. Los pueblos del fondo no están en ninguna carretera. El río Colca, que desde el mirador es un hilo plateado 4.000 metros más abajo, es un sonido constante y una temperatura diferente cuando se camina junto a él.

Por qué el trekking del Colca engaña con la dificultad

Antes de hablar de las rutas conviene ser honesto sobre la dificultad. El trekking del Cañón del Colca se vende con frecuencia como una actividad asequible y familiar, y el descenso efectivamente no es técnico ni peligroso en condiciones normales. Pero la subida de regreso, que implica ganar más de 1.000 metros de desnivel positivo en tres o cuatro horas a una altitud que oscila entre los 2.100 metros del oasis y los 3.300 metros de Cabanaconde, es una de las subidas más exigentes físicamente que ofrece cualquier trekking del sur del Perú sin requerir técnica de montañismo. Quien llega con la expectativa de un paseo con desnivel moderado generalmente termina el segundo día sorprendido por el esfuerzo real que exige la salida del cañón. La dificultad no engaña el primer día sino el segundo.

Cañon Colca Trek
Cañon Colca Trek

La ruta clásica: Cabanaconde al Oasis de Sangalle

Es la ruta más popular del cañón y la que hacen la mayoría de los grupos organizados desde Arequipa. El punto de partida es el Mirador de San Miguel, a unos 20 minutos en vehículo desde Cabanaconde a 3.287 metros. Desde ahí el sendero desciende 1.200 metros hasta el Oasis de Sangalle a 2.100 metros de altitud, el punto más bajo y más cálido del recorrido.

El descenso toma entre dos horas y media y tres horas y media dependiendo del ritmo y las condiciones del sendero. El terreno es tierra compacta con tramos de piedra suelta y algunas secciones con pendiente pronunciada que castigan las rodillas en la bajada. La mayoría del recorrido discurre con vistas abiertas sobre el cañón y los andenes prehispánicos que cubren las laderas. No hay sombra significativa en el tramo superior del descenso, lo que hace que la primera hora con el sol de la mañana sea la más cómoda para hacerlo.

El Oasis de Sangalle es el destino del primer día. A 2.100 metros de altitud el clima es subtropical con palmeras, vegetación densa y temperaturas que en el día pueden llegar a los 25 grados, completamente diferentes al altiplano de Cabanaconde. Los alojamientos son básicos: bungalós de adobe con colchonetas, electricidad limitada o inexistente después de cierta hora y servicio mínimo. Hay piscinas naturales de agua del río canalizada donde bañarse al llegar es la primera actividad de la tarde. El precio del alojamiento en Sangalle está desde 40 soles por noche en las opciones más básicas.

El segundo día el ascenso de vuelta empieza entre las 4 y las 5 de la madrugada. Salir antes del amanecer tiene un propósito concreto: cubrir el tramo más expuesto al sol antes de que la temperatura suba. La subida desde Sangalle hasta Cabanaconde toma entre tres y cuatro horas a ritmo sostenido. Los primeros 600 metros de desnivel son los más duros porque el terreno es más empinado y el cuerpo acaba de salir de la noche. A partir de los 2.700 metros el sendero se suaviza ligeramente y el final en Cabanaconde llega con la luz de la mañana ya plena.

La distancia total de ida y vuelta es de entre 10 y 12 kilómetros con un desnivel acumulado de más de 1.000 metros. La dificultad es media-alta, dominada casi en su totalidad por el ascenso del segundo día.

Trek oasis de Sangalle
Trek oasis de Sangalle

La ruta de dos días por los pueblos: San Juan de Chuccho y Malata

Esta variante de la ruta clásica añade un día y permite bajar al fondo del cañón de forma más gradual pasando por los pueblos del interior antes de llegar al Oasis de Sangalle. Es la opción de tres días y dos noches que los operadores más experimentados ofrecen como alternativa para quien quiere una experiencia más lenta y más completa.

El primer día baja desde el Mirador de San Miguel siguiendo el sendero que cruza el río Colca por un puente colgante y continúa hasta el pueblo de San Juan de Chuccho, donde se pernocta en albergue familiar. El trayecto toma entre cuatro y cinco horas. San Juan de Chuccho es un pueblo de pocas decenas de habitantes que mantiene una vida agrícola prácticamente sin modificar por el turismo: los campos de maíz, los andenes prehispánicos que los rodean y el silencio del fondo del cañón hacen de esa primera noche la más inmersiva de todas las opciones del trekking.

El segundo día continúa por los pueblos de Cosñirhua y Malata antes de llegar al Oasis de Sangalle al final de la tarde. Ese tramo añade unas cuatro horas de caminata con desnivel variable entre los poblados del fondo del cañón. La ventaja respecto a la ruta directa es que distribuye el esfuerzo en jornadas más cortas y añade la visita a los pueblos como elemento cultural diferenciador.

El tercer día el ascenso de vuelta a Cabanaconde es el mismo que en la ruta de dos días: salida antes del amanecer, tres o cuatro horas de subida, desayuno en Cabanaconde y regreso a Chivay y Arequipa.

La ruta a Llahuar: aguas termales en el fondo del cañón

Llahuar es una alternativa a Sangalle para quienes ya conocen el Oasis o buscan una experiencia diferente. Está en el fondo del cañón a orillas del río Colca, donde el agua termal de origen volcánico emerge directamente en la ribera del río. La combinación de agua termal y río de montaña en el fondo del cañón es uno de los contrastes más singulares que ofrece el Colca y que la ruta a Sangalle no tiene.

El acceso a Llahuar es más largo que a Sangalle desde Cabanaconde porque el sendero bordea el cañón en dirección diferente antes de descender al río. Hay también acceso desde el pueblo de Tapay, en la margen opuesta del cañón, lo que permite hacer circuitos de ida y vuelta por distintos puntos. Llahuar tiene alojamiento muy básico con el Lodge Llahuar como la única opción con cierta infraestructura, que tiene cabañas rústicas con vistas al río y acceso directo a las termas naturales.

Esta ruta tiene menos señalización que la de Sangalle y menos tráfico de otros caminantes, lo que la hace menos adecuada para quien va sin guía por primera vez. Para quien ya conoce la ruta clásica y quiere explorar el Colca más profundo, Llahuar es la segunda etapa natural.

Llahuar Ruta
Llahuar Ruta

La ruta a Tapay: el pueblo más inaccesible del cañón

Tapay está en la margen norte del cañón, la orilla opuesta a la que tiene los miradores y la carretera. Para llegar hay que cruzar el río por uno de los puentes colgantes del fondo y subir por la ladera norte, que es más empinada y menos frecuentada que la sur. El pueblo está a unos 2.800 metros de altitud y tiene unas pocas decenas de habitantes con agricultura de subsistencia y un paisaje que desde sus terrazas mira directamente hacia el Mirador de la Cruz del Cóndor en la orilla opuesta.

La ruta a Tapay es la menos frecuentada de las rutas del Colca y la que mayor sentido de exploración genuina produce. No hay infraestructura turística de ningún nivel en el camino y el alojamiento en Tapay es en casas de familia con coordinación previa. Para quien tiene experiencia en trekking de alta montaña, buen sentido de la orientación y tiempo suficiente, Tapay es la opción que más se aleja del circuito estándar del cañón.

Las mulas: cuándo tiene sentido usarlas

El alquiler de mulas para el ascenso de Sangalle a Cabanaconde está disponible al precio de 80 soles por día o 60 soles solo para el tramo de subida. Tiene sentido para quien tiene lesiones de rodilla o de tobillo que el ascenso prolongado puede agravar, para personas mayores con movilidad reducida y para quien lleva una mochila más pesada de lo normal. No tiene sentido para quien tiene buena condición física y quiere completar el trekking bajo su propio esfuerzo, porque la subida en mula, aunque evita el esfuerzo, elimina también la satisfacción que el propio ascenso produce.

Burros en Trek
Mulas en Trek

Qué llevar y cómo prepararse

El equipamiento para el trekking del Colca no requiere nada especializado pero sí algunos elementos específicos. El calzado de trekking con suela firme es indispensable porque el terreno de tierra suelta en el descenso y la roca en el ascenso requieren agarre que las zapatillas convencionales no dan. Los bastones de trekking son altamente recomendables para el descenso, que castiga las rodillas en los tramos de mayor pendiente, y para el ascenso en los tramos más empinados del segundo día.

La ropa de capas es necesaria porque la diferencia de temperatura entre Cabanaconde a 3.287 metros y el fondo del cañón a 2.100 metros puede ser de más de 10 grados. Salir con ropa de abrigo para la madrugada del segundo día y llevar ropa más ligera en la mochila para el fondo del cañón es el esquema correcto. El protector solar es imprescindible porque la mayor parte del sendero no tiene sombra y la radiación a esa altitud es alta incluso en días nublados.

El agua y los snacks hay que llevarlos desde Cabanaconde porque en el sendero las posibilidades de reabastecimiento son limitadas, especialmente en la primera parte del descenso. En los pueblos del fondo hay venta de agua y comida básica pero a precios significativamente mayores que en Cabanaconde. Todo el efectivo necesario para el alojamiento y la comida en el fondo del cañón hay que llevarlo en soles desde antes de entrar al cañón.

Mochila para trek
Mochila para trek

Con guía o sin guía

El sendero principal de Cabanaconde a Sangalle está suficientemente marcado para hacerlo sin guía. Maps.me con la ruta descargada sin conexión es la herramienta más útil para quien va por libre, porque dentro del cañón no hay cobertura de datos. Los puntos de intersección del sendero con otros caminos son los momentos más confusos y donde la señalización no siempre es inequívoca.

El guía añade valor principalmente en las variantes menos frecuentadas: la ruta a Llahuar, la ruta por los pueblos de San Juan de Chuccho y Malata o la ruta a Tapay. En esas opciones el sendero es menos obvio, hay menos viajeros con quienes confirmar la dirección y el conocimiento local del guía sobre los puntos de agua, los alojamientos y los atajos marca una diferencia real.

Precios y lo que incluyen los tours organizados

Un tour de trekking de dos días y una noche desde Arequipa con el Oasis de Sangalle incluido tiene un precio que oscila entre 200 y 289 soles por persona. Ese precio generalmente incluye el transporte desde Arequipa, el guía, el almuerzo del primer día en San Juan de Chuccho o en la casa de familia del camino, el alojamiento en Sangalle en habitación compartida y el desayuno del segundo día en Cabanaconde. El boleto turístico del Colca de 70 soles para extranjeros no está incluido en ningún tour y se paga aparte en efectivo.

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