Alistarse para un viaje largo requiere orden. No porque el Perú sea un destino complicado sino porque tiene componentes que si no se resuelven con anticipación generan problemas reales ya estando allá: cupos de acceso que se agotan, zonas sin cajeros automáticos, cambios de altitud que el cuerpo necesita procesar con tiempo y climas completamente distintos entre una ciudad y otra del mismo itinerario. Esta lista está armada para que cada pendiente se resuelva cuando todavía hay tiempo de solucionarlo sin carreras.
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Antes de todo: el pasaporte
Antes de buscar vuelos, antes de checar precios y antes de soñar con el itinerario hay una sola tarea que no puede esperar: abrir el pasaporte y revisar cuándo vence.
México y Perú tienen acuerdo migratorio y los mexicanos entran sin visa, lo cual es una ventaja enorme. Pero el pasaporte tiene que tener al menos seis meses de vigencia contados desde el día que se llega a Perú, no desde el día que se regresa a México. Si el pasaporte vence en cuatro meses el agente migratorio en Lima puede negar la entrada sin importar lo que esté reservado y pagado. Así de concreto.
Si el margen no alcanza hay que renovar el pasaporte antes de hacer cualquier otra gestión del viaje.

Con Cuatro meses de anticipación: las reservas que se agotan
Estas piezas tienen cupo limitado. En temporada alta entre Mayo, junio y agosto desaparecen con semanas de ventaja. Resolverlas primero es lo que hace que el resto del viaje se pueda construir sin sorpresas.
Entradas a Machu Picchu. Este es el trámite más crítico de todo el viaje. El acceso a la ciudadela tiene un límite diario de visitantes y en temporada alta se agota rápido. Las entradas se compran en el portal oficial del Ministerio de Cultura del Perú y requieren elegir circuito, horario de ingreso y si se quiere subir al Huayna Picchu o a la Montaña Machu Picchu, que son accesos separados con cupos independientes. En Peru Sites gestionamos este trámite para cada viajero porque es donde más frecuentemente ocurren los errores de planificación.
Tren a Aguas Calientes. El único transporte para llegar al pueblo al pie de Machu Picchu es el tren. No hay carretera. Las plazas también tienen límite y en temporada alta se agotan igual que las entradas. Este trámite y el anterior van juntos: no sirve tener uno sin el otro.
Vuelo internacional México a Lima. Una vez que las entradas y el tren están confirmados se compra el vuelo. Con tres meses de anticipación los precios están en su punto más conveniente. Con menos tiempo el mismo vuelo puede costar entre 30 y 50 por ciento más.
Vuelos internos dentro del Perú. El tramo Lima a Cusco dura una hora y con anticipación cuesta entre 60 (1.020 pesos mexicanos)y 120 dólares(2.040 pesos mexicanos) por sentido. Si el itinerario incluye Arequipa hay un tramo adicional. Estos vuelos también conviene comprarlos con tiempo.
Alojamiento en Cusco con suficientes noches. El mínimo útil son cuatro noches: dos para que el cuerpo se adapte a los 3.400 metros y dos para recorrer la ciudad y el Valle Sagrado con normalidad. Quien reserva solo dos noches generalmente llega agotado a Machu Picchu.
Alojamiento en Aguas Calientes para la noche previa a la visita. Quedarse ahí permite tomar el primer bus a las 5:30 de la mañana y entrar a la ciudadela cuando hay menos gente y mejor luz.
Con un mes de anticipación: documentos y logística
Seguro de viaje. No es requisito de entrada pero cubre emergencias médicas que sin seguro pueden ser caras. Un seguro básico para diez días cuesta entre 40 (680 pesos mexicanos)y 80 dólares(1.360 pesos mexicanos). En actividades de montaña como Machu Picchu o el Cañón del Colca es especialmente útil.
Avisar al banco sobre el viaje. Sin ese aviso las tarjetas pueden bloquearse al detectar movimientos internacionales. También conviene preguntar cuánto cobran de comisión por retiros en cajeros extranjeros y si conviene llevar una tarjeta sin comisiones internacionales.
Verificar que el nombre en todos los boletos coincida exactamente con el pasaporte. Un acento de más o una inicial diferente puede generar problemas en el check-in.
Revisar vacunas. Perú no exige ninguna vacuna para entrar desde México. La única recomendación específica es la vacuna contra la fiebre amarilla para quienes van a la selva amazónica, que hay que aplicarse al menos diez días antes de llegar a esa zona.
Calcular el efectivo necesario en soles. En el interior del Valle del Colca, en los pueblos alrededor de Chivay y en Aguas Calientes el efectivo es el único medio de pago posible. Salir de Lima o Cusco sin soles suficientes para esos días es un problema que no tiene solución sobre la marcha.
Con dos semanas de anticipación: la maleta
Perú tiene climas muy distintos entre sus ciudades y todos caben en el mismo viaje. Lima en invierno tiene entre 12 y 18 grados con una humedad que se siente en los huesos aunque no llueva. Cusco tiene días soleados y noches que en julio bajan de cero. Machu Picchu puede recibir lluvia cualquier día del año. Arequipa tiene días luminosos y noches frescas durante todos los meses.
La estrategia que mejor funciona es ropa de capas que se pueda combinar según la temperatura del momento. Un polar o chamarra de abrigo para las noches en la sierra, algo impermeable y ligero para Machu Picchu y ropa de base cómoda para las caminatas cubren todos esos escenarios sin necesitar una maleta enorme.
Protector solar de factor alto. Esto es importante y muchos viajeros mexicanos lo subestiman. La radiación UV a más de 3.000 metros es significativamente más intensa que en México a nivel del mar, incluso cuando el cielo está nublado. En Cusco y Machu Picchu el frío del aire engaña: no parece que el sol esté pegando fuerte pero la quemadura aparece de todas formas.
Tenis o botas de trekking con suela firme para las caminatas fuera de las ciudades. Los tenis deportivos convencionales no dan suficiente agarre en los senderos de tierra y roca suelta del Valle Sagrado, Machu Picchu o el Cañón del Colca.
Pastillas para el soroche. El mal de altura es real y afecta incluso a personas con buena condición física. Las pastillas se consiguen sin receta en cualquier farmacia de Cusco pero tenerlas desde México evita tener que buscarlas con el dolor de cabeza ya instalado al llegar.
Adaptador de corriente si se llevan varios dispositivos. Perú usa enchufes de dos o tres patas planas iguales a los de México así que generalmente no hay problema, pero algunos hoteles más antiguos solo tienen tomas de dos patas redondas europeas. Un adaptador universal resuelve cualquier variante.

Una semana antes del vuelo
Sacar fotocopia del pasaporte y guardarla en la maleta separada del original. Anotar el número del pasaporte en el correo electrónico personal o en el teléfono. Si se pierde o lo roban esa información acelera enormemente el trámite en el consulado.
Guardar el teléfono de emergencias del consulado mexicano en Lima. No hace falta que sea una situación grave: cualquier problema con documentos puede requerir contactarlos.
Confirmar los horarios de todos los vuelos con las confirmaciones originales. Las aerolíneas peruanas cambian horarios con frecuencia y conviene verificar que los vuelos internos siguen siendo los mismos que cuando se compraron.
Descargar los mapas offline de Lima, Cusco y Arequipa en el teléfono. En algunas zonas del interior del Perú no hay señal de datos y tener los mapas guardados localmente evita depender de la conexión.
Tener todas las confirmaciones de reservas disponibles en el teléfono sin necesidad de internet: vuelos, hoteles, tren, entradas a Machu Picchu y seguro de viaje con el número de póliza.
El día del vuelo
Pasaporte con los seis meses de vigencia verificados con semanas de anticipación.
Boleto de regreso a México o de continuación hacia otro destino visible en el teléfono. El agente migratorio en Lima puede pedirlo para confirmar que la estadía es temporal.
Confirmación del primer hotel con la dirección exacta para dar al taxista al salir del aeropuerto.
Efectivo en soles para los primeros días o plan para retirar en un cajero seguro al llegar a Lima, preferiblemente dentro de un banco o supermercado en Miraflores.
Todos los documentos del viaje disponibles offline en el teléfono y en formato impreso de respaldo en la maleta.

Lo que no puede faltar dentro del Perú
Respetar los dos primeros días en Cusco como días de adaptación. No intentar actividades de esfuerzo, comer ligero, tomar mucha agua y evitar el alcohol esas primeras 48 horas. Es la diferencia entre llegar bien a Machu Picchu o llegar con dolor de cabeza.
Presentarse al ingreso de Machu Picchu en el horario exacto de la entrada. No hay tolerancia para llegar tarde y la entrada no se puede usar en otro horario.
Llevar solo snacks y bebidas dentro de la ciudadela. No se permite entrar con comida sólida y dentro no hay ningún puesto de venta. Los baños solo están en la entrada.
Guardar todos los tickets de los sitios arqueológicos hasta terminar la visita completa.
Peru Sites organiza el viaje desde el lado peruano
Esta lista cubre lo que el viajero puede resolver desde México. Pero gestionar las entradas a Machu Picchu, los trenes, los hoteles y los traslados desde Lima tiene más seguridad cuando hay alguien del lado peruano que conoce los plazos reales, la disponibilidad por temporada y cómo articular cada pieza del itinerario para que encajen sin contratiempos.
En Peru Sites hacemos exactamente eso para los viajeros mexicanos que llegan a Perú por primera vez. Si quieres llegar con todo confirmado y organizado antes de salir de casa, escríbenos con tus fechas.