Ica se consolida como uno de los destinos más completos del sur del Perú: desierto, mar, viñedos, historia milenaria y experiencias de aventura en un solo viaje. Mientras el turismo en el país sigue recuperándose y creciendo año a año, la región iqueña gana protagonismo como alternativa perfecta a los circuitos masificados.
1. Oasis de Huacachina: el ícono del desierto peruano
Huacachina es la postal clásica de Ica: una laguna rodeada de enormes dunas y palmeras, considerada el único oasis natural del desierto sudamericano.
Aquí puedes:
- Subir a las dunas al atardecer para ver cómo el sol se esconde sobre el desierto.
- Disfrutar de restaurantes, bares y alojamientos alrededor de la laguna.
- Usar Huacachina como base para tours a viñedos o al Cañón de los Perdidos.

2. Dune buggies y sandboard: adrenalina garantizada
Las dunas gigantes que rodean Huacachina son el escenario perfecto para una de las actividades más buscadas de Ica:
- Paseos en areneros (buggies 4×4), que suben y bajan las dunas como si fuera una montaña rusa.
- Sandboard o sand-ski, para deslizarte sentado o de pie por pendientes de arena de hasta 30 metros o más.
Estos tours siguen saliendo varias veces al día, con horarios especiales para ver el atardecer, una de las experiencias más fotogénicas del destino.

3. Reserva Nacional de Paracas: desierto, acantilados y mar
A pocas horas de Ica, la Reserva Nacional de Paracas reúne playas de arena roja, acantilados, formaciones rocosas y un ecosistema marino muy rico.
En un solo circuito puedes:
- Recorrer miradores costeros para ver el contraste entre el desierto y el océano.
- Visitar playas como La Mina o Lagunillas.
- Aprender sobre la fauna marina y la importancia de la reserva para la conservación.
Es una parada casi obligatoria si combinas Ica con Paracas en tu ruta por el sur.
4. Islas Ballestas: fauna marina a pocos minutos de la costa
Frente a Paracas se encuentran las Islas Ballestas, famosas por su gran concentración de vida silvestre:
- Colonias de lobos marinos.
- Miles de aves guaneras, pingüinos de Humboldt y cormoranes.
- El famoso geoglifo del Candelabro, visible en la ladera del desierto camino a las islas.
Los tours en lancha de medio día que salen temprano por la mañana para aprovechar el mar más tranquilo y la mejor luz para fotos.

5. Ruta del Pisco y viñedos de Ica
La campiña iqueña es sinónimo de viñedos y bodegas. A lo largo de la Ruta del Pisco podrás conocer desde bodegas industriales históricas hasta pequeños productores artesanales.
En estas visitas normalmente se incluye:
- Recorrido por los viñedos y áreas de producción.
- Explicación sobre la elaboración de vino, pisco y cachina.
- Degustaciones generosas, ideales para entender los diferentes estilos de la región.
Es un atractivo perfecto para combinar con Huacachina en un solo día, o para dedicar una jornada completa si te interesa la enología.

6. Cañón de los Perdidos: el gran secreto del desierto de Ica
El Cañón de los Perdidos, en la zona de Ocucaje, se ha convertido en uno de los tours estrella de Ica en los últimos años. Se trata de una impresionante formación geológica en medio del desierto, con paredes que pueden alcanzar entre 200 y 400 metros de profundidad y varios kilómetros de longitud.
El full day al cañón suele incluir:
- Recorrido en vehículo por el desierto con paradas fotográficas.
- Caminatas cortas dentro del cañón para ver sus diferentes niveles y antiguas capas de sedimentos.
- Visitas a miradores donde se aprecia la magnitud del paisaje árido.
Es una experiencia ideal para viajeros que ya conocen Huacachina y quieren algo más salvaje y menos masivo.
7. Laguna de Morón: el oasis escondido
La Laguna de Morón, en el distrito de Humay (provincia de Pisco), es un oasis mucho más tranquilo que Huacachina, rodeado de dunas suaves y vegetación. Está clasificada oficialmente como sitio natural turístico y se ubica a unos 200 m de altitud.
Aquí puedes:
- Caminar por las dunas sin tanta gente.
- Practicar sandboard básico en pendientes menos intimidantes.
- Nadar en la laguna y disfrutar de un ambiente más relajado y familiar.
8. Cachiche: el pueblo de las brujas
A solo unos minutos del centro de Ica se encuentra Cachiche, un pueblo pequeño rodeado de palmeras y campos, conocido por sus leyendas de brujas y curanderas.
Entre sus atractivos destacan:
- El Parque de las Brujas, con esculturas y relatos sobre personajes míticos del lugar.
- La famosa palmera de siete cabezas, ligada a profecías y supersticiones locales.
- Puestos de recuerdos y pequeños altares donde algunos visitantes piden protección o “limpias” energéticas.
Es un complemento diferente para tu viaje: mezcla de folclore, fotografía curiosa y contacto con la cultura local.
9. Museo Regional de Ica: historia antes y después de Nazca
El Museo Regional de Ica “Adolfo Bermúdez Jenkins” reúne piezas de las culturas Paracas, Nazca, Wari, Ica, Chincha e Inca, además de una sala especializada en bioarqueología.
Lo más llamativo para los visitantes:
- Muestras de textiles Paracas, famosos por sus diseños y colores.
- Cerámicas Nazca de gran calidad.
- Momias, cráneos con trepanaciones y deformaciones intencionales que muestran técnicas médicas y rituales antiguas.
Visitar el museo antes de ir a Nazca o Paracas ayuda a entender mejor el contexto de toda la región.
10. Líneas de Nazca: el misterio que sigue vivo
Aunque la ciudad de Nazca está algo más al sur, forma parte de la misma región y sigue siendo uno de los grandes motivos para viajar a Ica. Las Líneas y geoglifos de Nazca y Palpa, declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, cubren una gran extensión del desierto con figuras de animales, plantas y formas geométricas solo visibles desde el aire.


