Para los mexicanos el verano es la temporada de vacaciones por excelencia. Las dos semanas de julio y agosto son el momento del año en que más familias, parejas y grupos de amigos planifican sus viajes largos. La buena noticia para quien tiene Perú en mente para esas fechas es que el verano mexicano coincide exactamente con la mejor temporada climática del año en los Andes peruanos. El cielo está despejado, no llueve, los senderos están en perfectas condiciones y las vistas de Machu Picchu son las más limpias del año. La noticia que hay que conocer desde el principio es que esa coincidencia también atrae al mayor volumen de turistas internacionales del año, lo que convierte julio y agosto en los meses de mayor demanda en toda la infraestructura turística del Perú.
Por qué julio y agosto son los mejores meses visitar lo mejores lugares del Perú
El sur andino del Perú, que incluye Cusco, Machu Picchu, el Valle Sagrado, Arequipa y el Cañón del Colca, tiene dos estaciones claramente definidas: la seca y la lluviosa. La temporada seca va de mayo a octubre y julio y agosto son sus meses más representativos. Durante esas semanas el cielo sobre Cusco es de un azul intenso que no existe en ningún otro período del año, los días tienen temperaturas de entre 15 y 20 grados centígrados y la probabilidad de lluvia es prácticamente cero.
Esas condiciones son ideales para todo lo que el viajero mexicano quiere hacer en el sur del Perú. Las fotografías de Machu Picchu sin nubes que bloqueen el Huayna Picchu al fondo. Los senderos del Valle Sagrado sin barro. La Cruz del Cóndor en el Cañón del Colca con los cóndores planeando sobre un abismo completamente visible. El Camino Inca en sus mejores condiciones para trekking. Todo eso está disponible en julio y agosto de una forma que en la temporada de lluvias entre noviembre y marzo simplemente no existe con la misma consistencia.

Lo que hay que saber sobre las noches en Cusco en julio
El reverso de esos días soleados son las noches frías. Julio es el mes más frío del año en Cusco y las temperaturas nocturnas pueden bajar hasta los 5 grados bajo cero en los días más intensos. Esa diferencia de temperatura entre el mediodía soleado y la madrugada helada sorprende a muchos viajeros mexicanos que llegan con ropa de verano porque el nombre de la estación los engaña. En Perú el verano mexicano de julio y agosto coincide con el invierno austral.
La maleta para julio en Cusco necesita un abrigo de verdad, no una chamarra ligera. Un polar grueso, guantes para las noches y ropa de capas que permita adaptarse durante el día a los cambios de temperatura son el equipamiento correcto. Durante el día la temperatura es agradable y en los sitios arqueológicos al aire libre el sol calienta con una intensidad que hace sudar. Al caer la tarde el frío llega rápido y quien no lleva abrigo lo siente de inmediato.

El Inti Raymi: la fiesta del sol del 24 de junio
Quien viaja al Perú a finales de junio o en los primeros días de julio tiene la oportunidad de ver el Inti Raymi, la Fiesta del Sol que los cusqueños celebran cada 24 de junio en la explanada de Sacsayhuamán. Es la festividad más importante del calendario andino, una recreación de la ceremonia inca de agradecimiento al sol en el solsticio de invierno del hemisferio sur, con danzas, música, vestuario tradicional y la participación de miles de actores que representan los distintos roles del ritual inca original.
El Inti Raymi atrae cada año a decenas de miles de visitantes de todo el mundo y convierte a Cusco en una ciudad completamente desbordada en esa semana. Quien quiere verlo tiene que reservar el alojamiento en Cusco con meses de anticipación porque las plazas disponibles se agotan mucho antes de la fecha. Para quien no tiene interés en la fiesta pero viaja en esa semana, el consejo de Peru Sites es evitar Cusco exactamente en los días del 23 al 25 de junio y ajustar el itinerario para llegar antes o después.

La demanda en temporada alta: reservar con más anticipación de lo habitual
Julio y agosto son los meses de mayor afluencia turística internacional en todo el Perú porque coinciden con las vacaciones de verano de Europa y Estados Unidos. Eso tiene consecuencias directas en la disponibilidad y el precio de cada componente del itinerario.
Las entradas a Machu Picchu en julio y agosto se agotan con hasta seis semanas de anticipación. Quien no gestiona las entradas con ese margen puede llegar a Aguas Calientes con el hotel pagado y el tren confirmado y encontrar que no hay acceso disponible. El tren a Aguas Calientes también tiene plazas que en temporada alta desaparecen con semanas de ventaja. Los hoteles en Cusco y Aguas Calientes tienen sus precios más altos del año en esos meses y los de mejor relación calidad-precio se reservan primero.
Peru Sites recomienda a los viajeros mexicanos que planifican el viaje en julio o agosto gestionar las entradas a Machu Picchu y el tren con al menos 4 meses de anticipación. Con esa ventana la disponibilidad sigue siendo buena y los precios de los trenes son los más convenientes. Con menos anticipación el margen se reduce y en algunos períodos de julio pico la disponibilidad puede estar limitada incluso con un mes de adelanto.
Los precios en julio y agosto: cuánto sube el costo
Viajar en el verano mexicano al Perú es el viaje más caro del año en prácticamente todos sus componentes. Los vuelos internacionales de México a Lima en julio y agosto tienen los precios más altos del año, con un incremento de entre el 24 y el 31 por ciento respecto a la temporada media de mayo o septiembre. Un boleto de ida y vuelta que en mayo cuesta entre 8.500 y 11.000 pesos mexicanos puede costar entre 14.000 y 20.000 pesos en julio.
Los hoteles en Cusco en esas fechas tienen tarifas entre un 30 y un 50 por ciento más altas que en temporada media. Los alojamientos de tres estrellas bien ubicados que en mayo cuestan entre 60 y 80 dólares por noche pueden llegar a 100 o 130 dólares en julio. Los hoteles boutique en casonas coloniales se reservan con meses de anticipación y en las fechas de mayor demanda prácticamente no tienen disponibilidad si se busca con menos de seis semanas.
Esa diferencia de precio es real y significativa pero no debería ser un motivo para descartar el viaje en esas fechas. Las condiciones climáticas de julio y agosto son las mejores del año y para quien tiene vacaciones fijas en ese período el Perú sigue siendo uno de los destinos más completos y mejor relacionados en calidad por experiencia de toda América del Sur.
Lima en julio y agosto: el invierno de la garúa
Lima tiene su propio ciclo climático completamente independiente del de Cusco. Mientras los Andes tienen los días más soleados del año en julio y agosto, Lima está en pleno invierno costero con la garúa, la capa de nubes bajas y humedad que cubre la ciudad durante meses sin producir lluvia significativa pero generando un ambiente gris y fresco de entre 13 y 18 grados centígrados.
Eso no afecta en nada la calidad de la visita a Lima porque los museos, el centro histórico, los restaurantes y los barrios de Miraflores y Barranco funcionan igual con cielo nublado que con sol. La gastronomía limeña, que es el principal atractivo de la ciudad para el viajero mexicano, no depende del clima para ser lo que es. El ceviche en una cevichería de Miraflores sabe igual en julio que en enero. Y la visita a las catacumbas del Convento de San Francisco o al Museo Larco no requiere sol.
Qué llevar para julio y agosto en Perú
La maleta para el verano mexicano en Perú es diferente a la de cualquier viaje de verano a otro destino latinoamericano. Lima pide ropa de entre 13 y 18 grados con chaqueta ligera para las noches. Cusco pide ropa de capas con un abrigo verdadero para las madrugadas que pueden bajar de cero. Machu Picchu a 2.430 metros tiene días templados pero conviene llevar algo impermeable porque puede llover en cualquier mes incluso en temporada seca.
El protector solar de factor alto es imprescindible en toda la zona andina. La radiación ultravioleta a más de 3.000 metros es considerablemente más intensa que a nivel del mar incluso en días nublados y muchos viajeros mexicanos se queman en Cusco y Machu Picchu precisamente porque el frío del aire hace que el sol no parezca tan agresivo como es.

Fiestas Patrias del 28 de julio
El 28 de julio es el día de la Independencia del Perú y junto con el 29 de julio forman los dos días de Fiestas Patrias, el feriado más importante del calendario peruano. En esas fechas Cusco, Lima y todas las ciudades del país tienen celebraciones, desfiles y actividades culturales que le dan al viaje una dimensión festiva que en otros momentos del año no existe.
Las Fiestas Patrias también generan un aumento adicional de la demanda turística interna porque los peruanos viajan dentro del país en esos días. Quien viaja del 26 al 30 de julio debe contar con que hoteles y transportes en los destinos más populares tienen su ocupación al máximo y que reservar con anticipación es más crítico aún que en el resto del mes.
Peru Sites gestiona el verano mexicano en Perú
Julio y agosto son los meses donde la planificación anticipada hace más diferencia entre un viaje que fluye y uno que tiene problemas en cada paso. En Peru Sites gestionamos las entradas a Machu Picchu, el tren, los hoteles y los traslados para los viajeros mexicanos que llegan en temporada alta con la anticipación necesaria para garantizar disponibilidad en los mejores horarios y categorías.
Si tienes vacaciones en julio o agosto y quieres hacer este viaje sin las sorpresas de última hora que caracterizan la temporada alta, escríbenos con tus fechas. Te preparamos la propuesta completa con todos los costos en pesos mexicanos y con las reservas gestionadas con el tiempo suficiente para que llegues a Perú con todo confirmado.