Cusco está a 3,399 metros sobre el nivel del mar, una altitud que puede afectar a cualquier persona sin importar su condición física. El mal de altura, conocido localmente como soroche, es simplemente la reacción del cuerpo a la menor cantidad de oxígeno disponible en el aire.
Los síntomas más comunes aparecen durante las primeras 12 a 24 horas después de llegar. Incluyen dolor de cabeza, cansancio, falta de aire al caminar, náuseas, mareos y dificultad para dormir. Algunas personas no sienten nada, pero la mayoría experimenta al menos uno o dos de estos malestares. No hay forma de predecir quién se verá más afectado, ya que no depende de la edad ni del estado físico.
El primer día en Cusco es clave. Al llegar, lo mejor es tomarlo con calma. Camina despacio, evita subir escaleras corriendo y dale tiempo a tu cuerpo para ajustarse. Muchos viajeros cometen el error de salir a recorrer la ciudad apenas dejan las maletas en el hotel, y terminan sintiéndose peor. Un ritmo tranquilo durante las primeras horas ayuda bastante.

Beber mucha agua es fundamental. La deshidratación empeora los síntomas del soroche, así que toma agua constantemente aunque no tengas sed. El mate de coca, una infusión tradicional que se sirve en todos los hoteles y restaurantes, también ayuda. No es milagroso, pero alivia las molestias leves y está disponible en cualquier lugar.
Evita el alcohol y las comidas pesadas el primer día. Tu sistema digestivo funciona más lento en altura y el alcohol deshidrata, lo que intensifica el malestar. También es mejor no fumar si eres fumador, ya que reduce aún más el oxígeno que llega a tu cuerpo.
Si el dolor de cabeza es fuerte, puedes tomar ibuprofeno o paracetamol normal. Las farmacias en Cusco también venden pastillas específicas para el soroche como Sorojchi Pills o acetazolamida (Diamox), pero es recomendable consultar con un médico antes de tomarlas, especialmente si tienes condiciones médicas previas.
La aclimatación gradual funciona mejor que cualquier pastilla. Si tu itinerario lo permite, pasa dos o tres días en Cusco antes de hacer excursiones a lugares más altos como la Montaña de Colores (5,200 metros) o Ausangate. Si vienes de Lima u otra ciudad a nivel del mar y subes directo a Machu Picchu, considera quedarte en Aguas Calientes (2,040 metros) primero y subir a Cusco después, aunque esto no siempre es práctico.
La mayoría de personas se sienten bien después del segundo día. Los síntomas van disminuyendo conforme el cuerpo se adapta. Si después de 48 horas sigues con malestar fuerte, náuseas constantes o dificultad severa para respirar, busca atención médica. Hay clínicas turísticas en el centro de Cusco que atienden estos casos.
Algunas personas usan oxígeno en lata, disponible en farmacias y hoteles. Puede dar un alivio momentáneo, pero no sustituye la aclimatación real. Los hoteles con oxígeno en las habitaciones son útiles si tienes problemas para dormir los primeros días.




