Catedral Lima

Catedral de Lima: guía completa

La Catedral de Lima lleva casi cinco siglos en pie en el mismo lugar donde Francisco Pizarro colocó la primera piedra el día que fundó la ciudad. En ese tiempo sobrevivió terremotos que derribaron todo lo que la rodeaba, fue reconstruida en varias ocasiones con materiales cada vez más sofisticados para resistir los movimientos sísmicos de la costa peruana y acumuló una colección de arte sacro, criptas históricas y piezas de orfebrería colonial que hoy hacen de ella uno de los museos religiosos más ricos de América del Sur. La mayoría de los visitantes que llegan a la Plaza Mayor la fotografían desde afuera y siguen caminando. Quienes entran encuentran algo completamente diferente a lo que esperaban.

Historia: de capilla provisional a basílica primada

La historia de la Catedral de Lima empieza el 18 de enero de 1535, el mismo día en que Pizarro trazó el damero de la Ciudad de los Reyes. Una primera capilla provisional fue construida ese año sobre un antiguo santuario indígena en el lado este de la plaza fundacional. En 1541 el papa Paulo III la elevó a la categoría de catedral y en 1542 se colocó la primera piedra de un templo más ambicioso diseñado por el arquitecto español Francisco Becerra.

La construcción avanzó durante décadas con interrupciones y modificaciones sucesivas. En 1622 el templo fue consagrado formalmente aunque las obras continuaron durante buena parte del siglo XVII. Los terremotos fueron el factor que más condicionó la evolución del edificio. El terremoto de 1746, que los registros históricos describen como uno de los más devastadores de la historia de Lima, afectó severamente la estructura y obligó a una reconstrucción casi total de las naves interiores.

Esa reconstrucción post-1746 produjo una de las decisiones constructivas más singulares de la arquitectura colonial americana: para reducir el peso del edificio y hacerlo más flexible ante futuros sismos, los constructores reemplazaron las columnas y el techo de piedra por una estructura de madera hueca revestida con yeso y reforzada interiormente con caña de bambú. Esa estructura, que parece piedra maciza a simple vista, es en realidad un sistema sismo-resistente que combina la ingeniería colonial española con el conocimiento de los materiales locales. El edificio ha sobrevivido a todos los terremotos posteriores sin perder su integridad estructural.

Capilla Lima
Capilla Lima

La fachada: un manual de estilos coloniales

La fachada que da a la Plaza Mayor concentra en un solo frente cinco siglos de decisiones arquitectónicas. La parte central tiene un carácter renacentista con detalles platerescos en la ornamentación de las portadas. Las dos torres laterales con sus chapiteles son de influencia escurialense con remates neoclásicos añadidos en distintas épocas. La combinación de esos estilos no fue un error de planificación sino la acumulación natural de intervenciones sucesivas en un edificio que nunca dejó de modificarse.

Las tres portadas de la fachada principal tienen nombres específicos. La central se llama Puerta Principal. La del lado derecho es la Puerta del Baptisterio. La del lado izquierdo es la Puerta del Perdón. En la parte superior de la fachada hay esculturas de los doce apóstoles con el Sagrado Corazón de Jesús en el centro. De noche la fachada está iluminada con un sistema de luces que enfatiza los volúmenes de la piedra y la convierte en uno de los elementos más fotogénicos de la Plaza Mayor en horario nocturno.

Fachada Catedral
Fachada Catedral

El interior: cinco naves y catorce capillas

La planta interior de la catedral es rectangular con cinco naves: tres principales y dos adicionales que se abren hacia las capillas laterales. La disposición guarda una reminiscencia lejana con la Catedral de Sevilla, la más grande del mundo gótico, aunque la de Lima es significativamente más pequeña y tiene una proporción más vertical en sus columnas que refuerza la sensación de altura.

Las catorce capillas laterales son cada una un espacio independiente con su propio retablo, sus propias pinturas y en algunos casos sus propias criptas. Recorrerlas con calma es la forma de entender la dimensión de la colección artística que alberga el edificio. Los retablos originales barrocos fueron sustituidos después del terremoto de 1746 por otros de estilo neoclásico más sobrios y estructuralmente más ligeros, aunque algunas capillas conservan elementos barrocos del período anterior.

El techo de la nave central reproduce un efecto de cielo estrellado logrado con pinturas y relieves que a cierta distancia crean una ilusión de profundidad hacia arriba. Ese recurso, combinado con la altura de las columnas y la luz que entra por los vitrales laterales, produce una experiencia visual que en Lima no tiene equivalente en ningún otro espacio interior.

Catedral Lima
Catedral Lima

La sillería del coro

La sillería del coro es la pieza de talla en madera más notable del interior de la catedral y una de las más elaboradas de toda la arquitectura colonial americana. Fue tallada por Pedro de Noguera en el siglo XVII y hoy flanquea el altar mayor después de haber sido desplazada de su posición original frente a él.

Los respaldos de los asientos tienen talladas las figuras de más de cincuenta santos, apóstoles, doctores de la iglesia, papas, obispos y vírgenes, cada uno con sus atributos iconográficos específicos y con un nivel de detalle que requiere aproximarse físicamente para apreciarlo. La Cátedra, que es el asiento del obispo, está en la sillería izquierda bajo un dosel y tiene en su respaldo la figura del Redentor. Es uno de los objetos del interior que más tiempo merece de cualquier visitante que tenga interés en la talla en madera colonial.

Sillería del Coro
Sillería del Coro

La cripta de Francisco Pizarro

En la primera capilla a la derecha de la entrada, junto a la Puerta del Baptisterio, está la cripta donde descansan los restos de Francisco Pizarro. El conquistador murió asesinado en Lima en 1541 y fue enterrado en la catedral. Durante siglos hubo confusión sobre cuáles de los restos que había en el edificio eran los suyos. En 1977 análisis forenses confirmaron que un conjunto de huesos encontrado en una cripta sellada bajo el altar corresponde efectivamente a Pizarro. Los restos presentan marcas de espada consistentes con las heridas que los cronistas de la época describieron al relatar su muerte.

Hoy los restos están en una urna de mármol blanco decorada con mosaicos venecianos y colocada en un espacio específico dentro de la capilla. La presencia de los restos de quien fundó Lima en el mismo edificio que él ordenó construir en el día de la fundación de la ciudad tiene una densidad histórica que resulta difícil de encontrar en otros contextos.

La cripta de Francisco Pizarro
La cripta de Francisco Pizarro

El Museo de Arte Religioso

El Museo de Arte Religioso de la Catedral está dentro del edificio y se accede a través de las instalaciones del templo. Ocupa la sacristía mayor, la sala capitular y varias dependencias adyacentes que conservan parte de la colección acumulada durante los cinco siglos de historia de la catedral.

La colección incluye pinturas de la Escuela Cusqueña de los siglos XVII y XVIII, cuadros de la familia Bassano de influencia flamenca, esculturas coloniales de madera policromada, cálices y piezas de orfebrería en plata y oro, vestimentas litúrgicas de distintos períodos y objetos donados por coleccionistas privados a lo largo de los siglos. Los vitrales del edificio representan a personajes relevantes de la fe católica en el Perú incluyendo a Santa Rosa de Lima, la primera santa de América, y a Santo Toribio de Mogrovejo, el arzobispo que reorganizó la iglesia colonial en el Virreinato.

La sala capitular conserva la estructura y el mobiliario original del espacio donde los canónigos de la catedral se reunían para sus deliberaciones. Es uno de los espacios menos modificados del edificio y permite percibir de forma más directa cómo era el interior del templo antes de las reformas post-sísmo.

Museo Religioso
Museo Religioso

Las criptas

Bajo las naves de la catedral hay criptas donde fueron enterrados arzobispos, canónigos y figuras prominentes de la sociedad limeña colonial. El entierro dentro de los templos fue una práctica habitual hasta 1810, cuando las autoridades coloniales prohibieron los enterramientos intramuros por razones sanitarias. En ese tiempo la catedral acumuló una cantidad significativa de sepulcros que hoy son accesibles como parte del recorrido guiado por el museo.

El acceso a las criptas implica bajar por una escalera hacia el nivel subterráneo del edificio. El espacio no es apto para personas con claustrofobia severa ni se puede recorrer con coches de bebé por la escalera de acceso. El guía del museo explica la historia de los personajes enterrados y el sistema funerario de la Lima colonial durante el descenso.

Criptas en Lima
Criptas en Lima

Horarios y precios de entrada

La catedral abre de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde. Los domingos y festivos el acceso turístico comienza a la 1 de la tarde y cierra a las 5. Los horarios pueden variar en días de ceremonias especiales o en fechas litúrgicas importantes, por lo que conviene confirmar antes de planificar la visita.

La entrada al templo para asistir a una misa es gratuita. Para el recorrido turístico que incluye el Museo de Arte Religioso y las criptas hay un costo de entrada. Los turistas extranjeros adultos pagan 30 soles. Los ciudadanos peruanos y residentes pagan 20 soles con DNI o carné de extranjería. Los niños entre 6 y 12 años, los adultos mayores y los estudiantes con carné universitario vigente pagan 10 soles. Los menores de 6 años entran sin costo.

El guía es opcional y se puede contratar directamente en la entrada por un costo adicional. El recorrido guiado dura aproximadamente 45 minutos a una hora y es la forma más eficiente de entender la disposición del edificio y el contexto histórico de las piezas más importantes. La señalización interior tiene información en español e inglés.

Consejos prácticos para la visita

La mañana entre semana es el horario con menor afluencia. Los fines de semana y especialmente los domingos el templo recibe mayor cantidad de visitantes entre las ceremonias religiosas y el turismo, lo que puede complicar el recorrido tranquilo por las capillas.

La vestimenta debe ser sobria. No se permiten pantalones cortos ni ropa que deje los hombros al descubierto en el interior del templo. La fotografía está permitida en las zonas que el personal indique pero el uso de flash en las áreas de arte religioso está prohibido porque puede dañar las pinturas y los objetos más delicados de la colección.

La catedral no tiene cafetería ni servicio de consigna de mochilas grandes dentro del edificio. La Plaza Mayor y el Pasaje Santa Rosa adyacente tienen opciones de comida para antes o después de la visita.

Si tienes una mañana en Lima antes de continuar hacia Cusco, la Catedral con el Museo de Arte Religioso y las criptas es una de las visitas con mejor relación entre tiempo invertido y lo que se aprende.

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